martes, 5 de noviembre de 2013

El uso del blog como herramienta de clase. Entrada primera.

Hace tiempo que vengo escuchando que tener un blog ya no está de moda, que es algo desfasado y tiene poca utilidad. Además, he visto en los últimos meses lavados de imagen de algunos blogs, intentando hacerse más minimalistas, más agradables a la vista, más concisos...
Estos dos temas, la moda y el lavado de imagen, desde mi punto de vista tienen unas causas más o menos claras, en este caso el uso que se le da al blog y los conocimientos de diseño web que se tenga.
Hace tiempo que hice mis primeros pinitos con los dos temas, el blog y la programación dentro del diseño web, ahora voy a intentar aunar mi experiencia y conocimientos en estos dos temas con mi práctica docente, para escribir un par de entradas hablando sobre el tema. 
Por lo pronto voy a comenzar con un consejo para los blogueros que yo misma rara vez sigo: 

Escribe entradas cortas y sugerentes

En siguientes entradas hablaré más específicamente del blog de clase. Mientras, si queréis, podéis echarle un vistazo a mi blog: Con la clase a cuestas.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Sabiduría popular. Una actividad para B1-B2

En esta entrada os voy a hablar de una serie de anuncios que nos pueden servir para desarrollar alguna actividad curiosa y divertida en clase para los niveles B1-B2, dependiendo de cómo lo enfoquemos.
El año pasado la marca Mixta presentó un nuevo anuncio de su cerveza con una flor como protagonista. Los anuncios son en clave de humor, como siempre con esta marca, y la flor es un pensamiento. Esta es la presentación donde se equipara a la flor con conocidos filósofos.



Aquí ya escuchamos dos perlas de sabiduría de Pensamiento:

El pelo largo es muy esclavo.
Lo más práctico es el chándal.

Hay muchos más anuncios donde Pensamiento nos deja otras frases del estilo, por ejemplo, el vídeo siguiente se titula "La historia de Pensamiento" y en él escuchamos, entre otras, las frases:
 
La natación es el deporte más completo.
Si te escuece, es que te está curando.
Barcelona es muy europea.
El jueves es el mejor día para salir porque sale menos gente.



Hay muchos más anuncios de esta flor que se pueden encontrar fácilmente en youtube. ¿Cómo podríamos explotar estos anuncios?
  • Podemos proyectar una selección en clase donde aparezcan las frases que queramos trabajar. Podemos invitar a los alumnos a que, después de escuchar los vídeos, comenten si en sus países también se tienen las mismas ideas, ver si es algo común entre las diferentes nacionalidades de la clase; o si, al contario, lo que se piensa es algo muy diferente o para nada se piensa en ello.
  • Podemos elegir también anuncios que tengan frases de la misma temática, hay muchas referencias a la moda y a la apariencia física, por lo que podríamos usar esta actividad como complemento cuando veamos este tema en clase. Algunas de las frases de Pensamiento relacionadas con la moda:
Regalar ropa es muy delicado.
El pelo largo es muy esclavo
Lo más práctico es el chándal.
Lo que tiene el gris es que es muy frío.
El blanco combina con todo.
  • Se les puede pedir a los alumnos que piensen frases del estilo que se digan en sus países y las traduzcan al español, pedirle a los demás compañeros que lo comparen con sus países. Hacer una puesta en común para comprobar si la sabiduría popular es también universal.
  • Y, por último, también podemos trabajar el léxico y la gramática de estas frases: el uso del neutro lo, las oraciones condicionales y otras adverbiales que aparecen también, las comparaciones, las oraciones de relativo, etc.
Aquí os dejo una recopilación con todas las frases que he sacado de este vídeo:
Los más modernos son los “japos”.
Los mejores guionistas están en las series.
Los niños son esponjas.
Los niños son de goma.
Los perros huelen el miedo.
Los perros son más listos que las personas.
Los tomates de hoy ya no saben como los de antes.
Madrid en agosto se queda vacío.
No hay jamón malo.
Regalar ropa es muy delicado.
Se nota que los días ya van siendo más largos.
Si en un chino hay chinos comiendo, eso es que es bueno.
Si hay musgo, es cara norte.
Si no juegas, no te toca.
Si te arrancas una cana, te salen siete.
Si te escuece, es que te está curando.
Si te rapas el pelo, te crece más fuerte.
Si tiendes bien, no hay que planchar.
Si tienes canas, no te quedas calvo.
Un vinilo suena mejor que un CD.
Ya no hay estaciones, sólo invierno y verano.
Ahora las cosas las fabrican para que no duren.
Alquilar es tirar el dinero.
Barcelona es muy europea.
Como en España no se come en ningún sitio.
Cuando pagas a escote, muchos se aprovechan.
Cuanto más duermes, más sueño tienes.
El agua del mar es muy buena para todo.
El arte no tienes que entenderlo, tienes que sentirlo.
El blanco combina con todo.
El blues en el fondo es como el flamenco.
El chándal es lo más cómodo.
El chino es el idioma del futuro.
El fútbol es así.
El inglés abre muchas puertas.
El marisco del caribe no sabe nada.
El mejor puerto de mar es Madrid.
El pelo largo es muy esclavo.
En cuanto sales por la puerta del concesionario, el coche vale la mitad.
Fuera de España no saben preparar el marisco.
La brisa también pone moreno.
La elegancia no está en la ropa, está en los complementos.
La ida siempre es más corta.
La natación es el deporte más completo.
La piscina da hambre.
La playa cansa mucho.
Las dietas milagro tienen efecto rebote.
Las empresas de hoy deben estar presentes en las redes sociales.
Las fiestas improvisadas son las mejores.
Las gafas de imitación son  malas para la vista.
Las mejores baladas son de grupos “heavys”.
Las modas siempre vuelven.
Las noches que no quieres salir son las que mejor te lo pasas.
Lo barato sale caro.
Lo bueno del jamón es la grasa.
Lo más calentito es la lana.
Lo mejor para la espalda es dormir en el suelo.
Lo más seguro es el avión.
Lo peor no es la lluvia, es el viento.
Lo que engorda es el picoteo.
Lo que tiene el gris es que es muy frío.
Los gatos son muy independientes.
Los jerséis buenos también hacen pelotillas
Los jueves es el mejor día para salir porque sale menos gente.





miércoles, 19 de junio de 2013

Empezar a "hacer piña" en la clase de ELE

Está claro para todos nosotros que un buen ambiente en la clase, sea cuál sea la materia que se imparte, es beneficioso para el aprendizaje de los alumnos. Es importante que se sientan cómodos y que se conozcan entre sí para que, a la hora de participar en las actividades, no se corten hablando en público.
Este curso pasado con mi clase de A1 preparé una presentación que sirviera para que todos se conocieran un poquito mejor. Ya explique esta entrada cómo funciona una clase con 18 nacionalidades, ahora os voy a dejar una presentación para los primeros días de clase donde practicamos la pregunta ¿De dónde eres? y de camino vemos todas las nacionalidades que se encuentran en la clase; así los alumnos pueden conocer de dónde son sus compañeros y empezar a conocerse entre ellos.
Por supuesto esta presentación se puede adaptar a vuestras clases, lo único que hay que hacer es cambiar los países, mapas y banderas.

martes, 28 de mayo de 2013

¿Cómo funciona una clase con 18 nacionalidades?

Hace tiempo que quería escribir una entrada sobre este tema, sobre la hetereogeneidad de mis clases y los problemas con los que me suelo encontrar, ahora que he sacado un poco de tiempo quiero aprovechar para hablar sobre esto.

Primero  os voy a presentar a mi clase. Quizás a algunos os parezca un número exagerado, pero no. He cogido mi lista de clase y he apuntado los países de origen de mis alumnos: Alemania, Australia, Burkina Faso, Chequia, China, Corea, Egipto, Holanda, Inglaterra, Irak, Irán, Lituania, Malasia, Marruecos, Nigeria, Rusia, Taiwán y Ucrania.

Tengo que decir que tengo unos 25 alumnos más o menos que asisten regularmente, es decir, a veces no están todas las nacionalidades en clase, pero más de 10 seguro.

Entonces, volviendo al título de esta entrada, ¿cómo funciona una clase con 18 nacionalidades? pues muy bien, se necesitan varias semanas para que la clase coja su propia dinámica, hay que hacer un esfuerzo extra para que los alumnos se conozcan entre ellos, pero al final todo suele marchar sobre ruedas.

Antes de trabajar en la enseñanza pública, mis clases eran más homogéneas. Primero con alumnos de Suecia y Estados Unidos principalmente, luego también con estudiantes de una única nacionalidad (en mi experiencia laboral en Francia y en Polonia), no sólo eran clases más uniformes en cuanto a nacionalidades se refiere, también el nivel socioeconómico de los estudiantes era parejo, otro tema a tener en cuenta.

En las clases que doy en la actualidad la variedad se encuentra en todos los sentidos, además de los países antes mencionados, las diferencias económicas, de educación, de recursos y de edades son algo cotidiano. El hecho de tener estos últimos años clases de este tipo me ha hecho replantearme muchas actividades, así como actitudes dentro de la clase.

Lo primero que salta a la vista es el choque cultural, el choque existe, pero en líneas generales no suele causar conflictos graves entre los estudiantes, ni tampoco conmigo. Eso sí, todavía hay días que me sorprenden algunas de las cosas que me cuentan mis alumnos, pero eso forma parte del encanto de este trabajo. En relación a esto, el trabajo integrador o de mediador que realiza el profesor es fundamental. Por una parte, realizando actividades donde los estudiantes se mezclen lo más posible, mientras antes se conozcan mejor; y por otra, a la hora de afrontar el conflicto, hay que saber mediar entre las partes, apelar al sentido común y a la comprensión entre culturas. Hay que respetar al máximo las diferencias de la clase y hacerlas formar parte del aula. Preguntar a los alumnos sobre qué les llama la atención de la cultura en España, cómo es en su país, o en otros países que hayan visitado les ayuda a ponerlo todo en perspectiva.

Un punto  muy importante aquí es cómo presenta el profesor la cultura española. Debemos mostrarla como algo que forma parte de nuestra realidad pero nunca como algo mejor, por mucho que nos guste nuestro país, no es buena idea menospreciar ningún otro; y, aunque esta palabra pueda sonar un poco fuerte, es lo que puede interpretar alguno de nuestros estudiantes más sensibles. Como siempre, sale aquí mi objetivo primordial en el aula: que todo el mundo se sienta a gusto.

No quiero que se me olvide hablar sobre el aspecto didáctico o pedagógico de esta mezcla de culturas, que influye directamente a la hora de seleccionar el material que vamos a usar en clase. Una actividad tan simple como adivinar personajes se puede convertir en una tortura y en un ejercicio infructuoso y frustrante si no nos olvidamos un poco de nuestro etnocentrismo occidental. Además, ¿cómo vamos a comprobar que los estudiantes comprenden a su compañero si está describiendo a una persona que ellos no conocen?
Esta actividad que es tan divertida hay que modificarla para clases de esta tipología. Yo sé quién es Chow Yun-Fat, y a lo mejor mis estudiantes chinos se ponen muy contentos por eso, o podré hablar de películas coreanas como My Sassy Girl y a mi estudiante coreano se le pondrán los ojos como platos, pero ¿Cómo se quedan ellos si algún europeo de la clase describe, por ejemplo, a Audry Tautou?

¿Cómo solucionamos esto? Esta claro que no podemos jugar a adivinar personajes famosos. Como alternativa a esta actividad tengo hechas unas fichas con 24 rostros y ellos juegan por parejas a adivinar a qué persona está describiendo el compañero. Más adelante, cuando ya estemos un poco más inmersos en la cultura hispana, intentaremos jugar de nuevo. Esta vez con personajes del mundo hispano, que previamente habrán salido como referencia en la clase y así nuestros estudiantes mejorarán su conocimiento de nuestra cultura.

Todavía hay mucho que hablar sobre este tema, todos tenemos muchísimas anécdotas relacionadas con las diferencias culturales pero al final lo que importa es que la clase funcione y que los alumnos se sientan bien, por eso, tenemos que recordar siempre que el bagaje de nuestros alumnos es muy variado y diferente y no olvidar que ellos pueden tener un punto de vista a veces hasta opuesto sobre muchas cosas. Para otro día dejaremos pendiente una entrada que hable del otro tipo de hetereogeneidad: la socioeconómica.

lunes, 13 de mayo de 2013

Consejos de seguridad vial (actividad con imperativo)

Hoy traigo una presentación con algo de contenido transversal. Además de practicar el imperativo para dar consejos, estos consejos van a ser de seguridad vial. Para esta actividad he cogido carteles de diferentes campañas de la Dirección General de Tráfico, algunos un poquito antiguos pero con recomendaciones que siempre son necesarias.
Para esta actividad he modificado los eslóganes de la cartelería, en esta ocasión los estudiantes tendrán que crear su propio eslogan. Aunque sea un ejercicio para practicar las formas de imperativo, también se puede hacer con las perífrasis de obligación.
Al final de la presentación se invita a los alumnos a que propongan otros consejos que consideren oportunos.


lunes, 29 de abril de 2013

Practicamos los números. Vamos a jugar al Bingo

Hay contenidos en clase que se suelen dejar un poco de lado por su facilidad, este es el caso de los números. Cuando digo que este contenido es fácil me refiero a que para saber cómo se dicen los números el estudiante lo único que tiene que hacer es recurrir a su diccionario y ver la traducción en español. Evidentemente esto no quiere decir que estos contenidos se hayan interiorizado y qué mejor manera que hacerlo jugando.

En esta ocasión he preparado un bingo, los cartones con los números los he generado mediante esta página, donde se puede elegir el color, el número de bolas y el número de cartones. Yo he elegido 90 bolas, es decir, practicaremos los números desde el 1 hasta el 90.

Los cartones los podéis descargar aquí.

Además he hecho las bolas con los números, este es el enlace de descarga.

Como mi intención era que mis estudiantes practicaran los números y no sólo que los entendieran la actividad la he desarrollado de la siguiente manera:

En la primera ronda he repartido un cartón a cada uno, después me iba paseando entre ellos y les daba el número que tenían que leer. En la segunda ronda hemos subido la dificultad con dos cartones.

Por supuesto, ellos se han quedado con ganas de seguir jugando y les he prometido que cuando estemos terminando el curso volveremos a jugar de nuevo.

sábado, 27 de abril de 2013

Presentaciones en clase de ELE IV. Nuevos contenidos

Vamos a practicar nuevos contenidos en clase.

En la clase de A1 nos vamos a centrar en las tiendas, ampliando un poco el vocabulario para cubrir las necesidades de los alumnos más adelantados. Cuando nos descargamos la presentación podemos comprobar que los elementos van saliendo en orden, para dar tiempo a los alumnos a responder a la pregunta ¿Dónde compras...?

Al final de la presentación introducimos la formación de palabras en español, en este caso las palabras referidas a las tiendas y el sufijo -ero que indica ocupación.

Cuando hayamos terminado la presentación podemos ampliar dejando a los alumnos participar libremente pidiéndoles que ellos pregunten por el nombre de otras tiendas a los compañeros o al profesor.



En la clase de A2 vamos a practicar el imperativo con una receta.

Para esta ocasión la receta va a ser de paella valenciana. Como preactividad vamos a preguntales a los alumnos si saben dónde está la Comunidad Valenciana y cuáles son los ingredientes principales de la paella.

Durante la presentación aparecerá en las diapositivas los pasos para cocinar una paella, donde los alumnos tendrán que conjugar el verbo en imperativo, después de cada paso aparecerá el mismo texto con los verbos ya conjugados. Al final de la presentación se repasarán los significados de los verbos que se han utilizado en la receta




miércoles, 17 de abril de 2013

Actividad: Expresiones con animales

Hoy traigo una actividad que suele funcionar muy bien en clase. La verdad es que no sé muy bien las razones, pero el tema de los animales siempre funciona en clase y motiva mucho a los estudiantes. Supongo que porque a todos les suele gustar los animales o tienen animales en casa.
Os dejo aquí una presentación con expresiones de animales, pero antes os voy a explicar un poco como la trabajo en clase:
La presentación está preparada para que la información salga poco a poco, vamos a trabajar con las preguntas que aparecen en la segunda diapositiva:

1. Di cómo se llaman los siguientes animales
2. ¿Qué te sugiere este animal?
3. ¿Qué características tiene?
4. ¿Cómo describirías a una persona usando estos animales? (Esta última pregunta no se puede usar con todas las expresiones pero da mucho juego).

En la siguiente diapositiva (la primera con animales) aparece la fotografía de una cabra. Le pido a los alumnos que me digan cómo se llama en español ( por si alguien no lo sabe), después continúo con las preguntas, que me la describan, si tiene alguna característica especial, etc.
Luego intento que lo relacionen con actitudes o comportamientos humanos. Después de hacer esto es cuando se proyecta la expresión y después el significado.
Les pido a los alumnos que usen su imaginación, que piensen que con estos animales se hacen comparaciones y les animo a que después de clase busquen en Internet el origen de algunas de ellas como pagar el pato o dar gato por liebre.
Si la clase está muy animada, podemos seguir con el tema de los animales, pidiéndoles que describan algún animal que no sepan cómo se llama en español. Esto también les gusta mucho y nos lo pasamos muy bien haciéndolo. Siempre acabamos riendo y eso relaja la clase, favorece el aprendizaje y los anima a hablar y participar. Yo siempre participo describiendo el ornitorrinco que me parece una animal muy interesante porque:

- vive en el agua y en la tierra;
- es mamífero pero pone huevos;
- y, además, es venenoso.

Espero que os guste la entrada y utilicéis esta actividad en clase. Aquí os dejo la presentación:

sábado, 13 de abril de 2013

Pruebas de Certificación de Español en las EEOOII

Se va acercando el final de curso en las EEOOII y con él, se acercan también los exámenes finales.
En muchas Escuelas Oficiales de Idiomas de España se imparte Español como Lengua Extranjera y estos alumnos también tienen que pasar los exámenes de certificación de nivel.
Los exámenes de certificación cuentan con cuatro pruebas: Comprensión Oral, Comprensión Escrita, Expresión Oral y Expresión Escrita. Además en algunas comunidades también se incluye una prueba de gramática o uso de la lengua.
Las EEOOII se rigen por el Marco y reparten sus niveles mayoritariamente entre el A1 y el B2, poco a poco también se van implantando los niveles más altos (C1 y C2).
Al término de los cursos que imparten A2, B1 y B2 se hacen los exámenes de certificación.
La mayoria de las EEOOII certifican los tres niveles y en las páginas web de las Consejerías de Educación podemos encontrar muestras de estos exámenes.
En esta entrada os voy a dejar los enlaces que he recopilado a estas muestras, especificando en cada uno los niveles que podemos encontrar y si nos proporcionan también los audios para la prueba de comprensión oral.
Podemos encontrar muestras de las pruebas de español en las siguentes Comunidades Autónomas, pincha en el nombre de la Comunidad para visitar la página donde están las pruebas:
Andalucía: Intermedio (B1) y Avanzado (B2), con muestras de audio.
Aragón: Básico (A2) e Intermedio (B1), con muestras de audio.
Baleares: Básico (A2), Intermedio (B1) y Avanzado (B2), con muestras de audio.
Canarias: Básico (A2), Intermedio (B1) y Avanzado (B2), con muestras de audio.
Cataluña: Intermedio (B1) y Avanzado (B2), con muestras de audio.
Galicia: Básico (A2), Intermedio (B1) y Avanzado (B2), con muestras de audio.
Madrid: Básico (A2), Intermedio (B1) y Avanzado (B2), con muestras de audio.
Murcia: Básico (A2), Intermedio (B1) y Avanzado (B2), con muestras de audio.
Valencia: Básico (A2), Intermedio (B1) y Avanzado (B2), sin muestras de audio.
Espero que os sirvan estos recursos para preparar a vuestros alumnos y practicar las diferentes destrezas.

lunes, 25 de marzo de 2013

Viaje al pasado VII (y final)

Capítulo VII (y final)

Sevilla era un buen destino, en una ciudad grande era menos probable que me encontrara con alguien conocido por azar (41). Sería fácil encontrar un trabajo en hostelería, y, además, estaba repleta de guiris. Tarde o temprano me toparía (42) con algún viajero del futuro y quizás pudiera pedirle o robarle, si se terciaba (43), alguna moneda de mi época.
Empecé a trabajar en una cafetería cerca de los Reales Alcázares (44), había mucho tráfico de turistas por allí, como era lógico. Nunca me había fijado tanto en la indumentaria de la gente. Ahora tenía un objetivo, encontrar a un turista, a uno determinado. Después de cuatro meses me sorprendía pensando cómo lo de las chanclas con calcetines que me había parecido siempre tan habitual ahora no lo veía por ningún lado. Tal vez no hubiera tantos viajeros del tiempo.
Una mañana soleada, las mejores en Sevilla, apareció uno en la cafetería. Decidí esperar a que se fuera para asaltarlo con mi pregunta. Después de tomarse un cortado (45) salió por la puerta. Dejé un momento el delantal en la barra y pedí permiso para salir cinco minutos. Lo seguí dos calles, hasta que lo tuve lo suficientemente cerca como para que me escuchara.
‒ Perdone, un momento. ‒ Se volvió. ‒ Sé quién es, necesito su ayuda.
‒ ¿Perdón?
‒ Sé quién es, sé que viene del futuro, yo soy del futuro también y…
‒ No entiendo, ¿de qué me habla? ‒
‒ No hace falta que se haga el tonto. Digo que sé que viene del futuro, yo también pero del año 2012. Necesito una moneda.
El turista me miró como si estuviera chalada, metió la mano en el bolsillo y me dio 20 duros (46).
‒ ¿Qué hace? Esta no, un euro, o 10 céntimos, lo que sea, pero del 2012.
El hombre empezaba a parecer espantado, pero a mí no me engañaba, lo sabía todo y no podía quedarme allí para siempre, tenía que volver.
‒ Por favor, de verdad, ya llevo mucho tiempo aquí. Uno de vosotros me llevó al futuro, pero volví en el año equivocado, quiero ir a casa ‒ supliqué.
Empezó a darse la vuelta, lo cogí de la chaqueta y empecé a registrarlo buscando monedas. Él se puso a gritar aterrorizado, a pedir ayuda.
Cuando me di cuenta de lo que estaba haciendo y de la cara de pánico que el pobre hombre había puesto, lo solté y lo dejé irse.
En los meses siguientes seguí observando a los turistas, buscando las señas de identificación, pero poco a poco fui acomodándome a mi nueva vida y terminé aceptando que estaba estancada.
Viví precariamente por un tiempo, todo lo que hacía era trabajar y ahorrar hasta la última peseta. En unos 4 años tuve suficiente dinero ahorrado como para intentar un cambio. Me teñí de rubia y me ricé el pelo: volvía a Ronda y no quería que nadie me reconociera.
Con mucho esfuerzo conseguí abrir mi propio negocio, una cafetería en el centro de la ciudad. Siguieron pasando los años, hice nuevas amistades de mi edad. A veces me cruzaba con personas que conocía de mi otra vida, era muy duro pero siempre intentaba no relacionarme con ellas por lo que pudiera pasar.
Hoy es 12 de marzo de 2012 de nuevo y Ana, la otra yo, ha venido puntual al trabajo, como siempre. Sé lo que va a pasar, ya he visto a Garton un par de veces merodeando por aquí. Sólo que va a haber un cambio de planes. Todavía son las 10 de la mañana, la otra vez todo sucedió por la tarde. Voy a llamar a Ana para que se coja el resto del día libre, creo que hoy no la necesitaré.
 
(41) Por casualidad.
(42) Encontrarse (coloquial).
(43) Venir a cuento.
(44) Conjunto monumental palaciego de Sevilla.
(45) Café con un chorrito de leche.
(46) 1 duro= 5 pesetas.

lunes, 18 de marzo de 2013

Viaje al pasado VI

Capítulo VI

Cerré la puerta del baño tras de mí. Recordaba lo que había pasado la última vez. Abrí el agua caliente y esperé a que la habitación se llenara de vapor. Había sacado la moneda de la argolla y la tenía en la mano. La miré fijamente, me concentré en volver. Por un momento pensé que no iba a funcionar pero cuando levanté la vista ya no estaba en el baño. Estaba en la calle, en Ronda. Todo estaba como siempre. Me sentí feliz, más que eso, eufórica, bombeando adrenalina.
Estaba en el centro de la ciudad. Me dirigí hacia una calle secundaria. No podía dejar que nadie me reconociera. ¿Y si me encontraba conmigo misma?¿Era eso posible? ¿O yo era yo y no había una doble mía en ese año? ¿Tendrían razón las teorías sobre los viajes en el tiempo de las películas?
Decidí arriesgarme lo menos posible. Lo primero era confirmar la fecha y después salir de Ronda. No podía quedarme allí. Pasé por la puerta de una librería y me fijé en los periódicos que había expuestos: 22 de febrero de 1998, leí en El País (35). Ahora ya estaba segura.
Muy bien, ahora tenía que largarme de allí. Lo más fácil era coger un autobús, el problema era que no tenía dinero, ni para autobús ni para nada. De todas formas me fui para la estación. No podía ir ni a Málaga, ni a Granada, ni a los pueblecitos de la serranía, por temor a encontrarme con alguien que conociera. Así que el mejor destino dentro de los más asequibles era Sevilla. Un billete para Sevilla costaba sobre 700 pelas (36), tenía que recordar que todavía no estaba el euro.
Me senté frente a los andenes, puse cara de preocupación y esperé a que alguien se sentara a mi lado. Al poco tiempo una mujer de unos cincuenta y pico años puso una bolsa de plástico entre las dos y se sentó.
‒ Buenos días.
‒ Buenos días‒ contesté.
‒ Hay que ver todavía el helor que hace por las mañanas ¿verdad? ‒ empezó a  decir la mujer
Eso era lo que necesitaba, una buena mujer con ganas de charlar y cara de buena gente. Me sentía fatal por dentro por lo que iba a hacer pero no tenía más remedio.
Continué la charla sobre el tiempo un poco más, lo suficiente para que la conversación se tornara (37) más personal. Las charlas cuando esperas el tren o el autobús siempre son así, un poco de charla intrascendente sobre el tiempo, alguna cosa más y si hay suficiente tiempo antes de que llegue el transporte se pasa al consabido (38): “¿Y tú dónde vas?” Y ahí llegó la buena mujer.
‒ Ya, a ningún sitio ‒ le contesté.
‒ ¿Estás esperando a alguien?
‒ No, no. ‒ Tragué saliva. ‒ Vengo de Málaga e iba a Sevilla, pero me han robado la cartera, y no puedo ni llamar a casa para avisar de que no puedo comprar el billete. Estoy esperando a ver si veo a alguien conocido para pedirle dinero.
‒ ¡Madre del amor hermoso(39)!  Ay, pobrecita. ‒ Había mordido el anzuelo. ‒ ¿Llevas mucho tiempo esperando?
‒ Como hora y media.
Empezó a sacar su cartera del bolso. Me sentí todavía peor, pero era la manera más rápida de salir de allí.
‒ Mira, toma 1000 pesetas, seguro que con esto puedes comprar el billete y algo de comer, que de aquí a Sevilla hay un buen trecho (40).
‒ Pero señora, no, por favor, de verdad, que seguro que aparece algún amigo y me presta el dinero.
‒ Mira, como no lo cojas me voy a enfadar, ¿eh? Venga, por favor, coge el dinero y compra el billete.
La miré agradecida y cogí el dinero mientras desviaba la mirada por vergüenza.
‒ Gracias, de verdad, muchísimas gracias. ‒ Se me saltaron las lágrimas.
La pobre mujer creería que de alivio y así era, en 20 minutos saldría de Ronda.
 
(35) Periódico de tirada nacional en España.
(36) Coloquial para pesetas.
(37) Volverse.
(38) Conocido por todos.
(39) Expresión de sorpresa.
(40) Camino. Espacio entre dos puntos.

lunes, 11 de marzo de 2013

Viaje al pasado V

Capítulo V

Cuando me levanté a la mañana siguiente, no había nadie en la casa. Aproveché para salir a buscar información. Supuse que podría empezar buscando el ayuntamiento, un lugar donde me pudieran informar. Me dirigí al lugar donde estaba el de mi época, todo estaba muy cambiado y me desorienté un poco. Encontré un edificio con una señal que decía: “Edificio Oficial nº 1”. Sería lo que estaba buscando. Entré y vi a varias personas esperando sentadas y una ventanilla con un cartel donde se podía leer “¿Podemos ayudarle?”
‒ Buenos días ‒dije. ‒¿Podría hacerle una pregunta?
La mujer de la ventanilla asintió (25).
‒ Verá, resulta que vengo de otro sitio… mmm… del pasado.
‒ ¡Oh!, no tenemos muchos como usted por aquí. ‒ Su cara se iluminó. ‒ Cuente, cuente, ¿en qué puedo ayudarla?
‒ Pues, quiero volver… a mi año
‒ Querida, eso no es posible, ¿no se lo ha explicado su anfitrión (26)?
Rápidamente volvió todo el cabreo (27) del día anterior:
‒ ¿Por qué no es posible? Ustedes no pueden ir secuestrando a la gente así como así.
La mujer puso voz melosa como si hablara con un niño:
‒ No es secuestro, es un privilegio. Venir a vivir aquí, tan evolucionados como estamos. Dejar atrás toda esa contaminación, el ruido, los problemas económicos. No entiendo qué razones podría tener para volver.
‒ Da igual las razones, simplemente quiero volver.
Viendo que insistía se encogió de hombros y me dijo:
 ‒ Pues utilice una moneda.
‒ ¿Qué moneda ni qué ocho cuartos (28)?
‒ Usted para venir aquí ha tenido que usar una moneda, la moneda, al contacto con el vapor de agua crea una onda espacio- temporal que según la fecha en la que haya sido acuñada le lleva a un sitio o a otro en el tiempo. Tiene que buscar una moneda que pueda devolverla a su tiempo.
Me quedé pensando. ‒ ¿Tengo que buscar una moneda con el año al que quiero ir?
‒ Exactamente.
Ya tenía algo por donde empezar. Necesitaba una moneda de mi época, sabía donde encontrarla. El turista había venido a mi tiempo así que él tendría una. Volví a su casa, empezaría la búsqueda allí, siempre y cuando no me lo encontrara cuando llegase.
No tardé mucho en encontrar el edificio donde me había llevado el día anterior. Recordaba el piso, me había fijado por la mañana antes de salir. Cuando estuve frente a la puerta caí en la cuenta (29) de que no tenía llave.
Observé que al lado de la puerta había una especie de pantalla. Supuse que sería para leer la huella de la mano, al fin y al cabo estaba en el futuro, puede que las llaves hubieran dejado de existir. Puse la palma sobre la pantalla y apareció un mensaje de error: “No se reconoce huella auricular (30), inténtelo de nuevo”. ¿Huella auricular? ¿La oreja? Me sentí un poco ridícula ladeando (31) la cabeza para poner mi oreja en la pantalla.
La puerta se abrió, parecía que de alguna forma, mi anfitrión había registrado la huella de mi oreja para permitirme entrar sin problemas. ¿Cuándo lo había hecho? Ofú, ya estaba hartándome de tantas preguntas sin respuestas. Me iba a estallar la cabeza.
Rebusqué por todas las habitaciones y por todos los cajones y armarios. Miré en los rincones, busqué por escondrijos (32) secretos, pero no encontré ni una sola moneda.
Cansada, comí algo y esperé a que el turista llegara. Era su casa así que aparecería tarde o temprano.
Después de unas tres horas la puerta se abrió y entró Garton.
‒ Dame la moneda‒ le exigí.
Enarcó las cejas.
‒ ¿Todavía empeñada (33) en volver? Mis amigos llegaran en media hora. ¿Vas a seguir cabreada?
Me levanté y entré en el dormitorio. Me senté en la cama y empecé a juguetear con mis llaves. Estaba absorta, pensando cómo salir de allí cuando me percaté de ello. ¡Tenía monedas! En el llavero, había guardado unas monedas de 25 pesetas como amuleto. Tenían un agujero en el centro y las había enganchado en la argolla (34) del llavero. Llevaban tanto tiempo allí que había olvidado que las tenía, se habían convertido en un objeto de adorno.
Miré las fechas, tenía tres monedas, dos eran de 1996 y la última de 1998. No era exactamente mi año, sino 14 años antes.
Salí al salón.
‒ ¿Puedo darme una ducha?
‒ Claro, en el baño de tu habitación encontrarás todo lo que necesites, si echas en falta algo, dímelo.
 
(25) Mover la cabeza afirmativamente.
(26) Persona que tiene invitados en casa.
(27) Mosqueo, enfado.
(28) Expresión para enfatizar desacuerdo.
(29) Darse cuenta.
(30) Del oído, de la oreja.
(31) Poner de lado, inclinado.
(32) Escondite, lugar oculto.
(33) Empeñarse: insistir con perseverancia.
(34) Aro de metal.

 

Biografía de Miguel de Cervantes. Ejercicio para practicar el pretérito indefinido

Hace varios meses diseñé la siguiente presentación para practicar el pretérito indefinido en clase.
Como ya he mencionado antes, en mi actual trabajo no tengo pizarra digital, pero cuento con un proyector y una pizarra blanca, así que aprovecho estos recursos para "simular" una pizarra digital.
En esta presentación se cuentan algunos datos de la biografía de Miguel de Cervantes, así mis alumnos pueden ver el uso del pretérito indefinido en las biografías. Como el grupo tiene el nivel A2, es una biografía muy sencillita, aún así hay palabras que desconocen que voy explicando a medida que avanza la presentación; eso sí, si no hay nadie en clase que la conozca y se la pueda explicar a sus compañeros.
A parte del objetivo más directo de esta actividad, también se incluye al final una referencia al día del libro, y así aprovecho para explicar en clase qué pasa durante ese día y las diferentes costumbres que existen en España al respecto. Al finalizar la actividad ponemos en común las diferentes costumbres en los países de la clase sobre el día del libro. 
Como ejercicio extra les pido que escriban una autobiografía. Es importante recalcar que tiene que ser una autobiografía, puede ser real o puede tener datos ficticios, el objetivo es que interioricen un poco más la morfología del indefinido. Nunca pido una biografía, porque aunque puede ser motivador para el alumnado escribir sobre la vida de algún ídolo no pueden evitar consultar Internet para aprender más hechos y al final acaban copiando frases, ese no es el objetivo que persigo, yo quiero que comentan sus propios errores.


miércoles, 6 de marzo de 2013

Juguemos un poco

No lo voy a negar, me gusta divertirme en clase, al igual que me gusta que mis alumnos se diviertan, por eso intento echar mano de juegos siempre que puedo. Pienso que es una buena forma de romper la rutina de clase y de motivar a los estudiantes.
Uno de los juegos que más uso en clase de A1 es el memory, juego que se usa para ejercitar la memoria. Este tipo de juegos se suele hacer con pares de imágenes, como nosotros estamos en clase de español mis pares de tarjetas son una imagen y una palabra, o dos palabras que hay que relacionar. De esta forma aprendemos, reforzamos y repasamos vocabulario.
Os dejo aquí tres conjuntos de tarjetas para jugar al memory: Vocabulario de la casa, sinónimos y antónimos. Espero que os guste y lo podáis usar en el aula.





lunes, 4 de marzo de 2013

Viaje al pasado IV

Capítulo IV

Me quedaban muchas preguntas que hacer, mientras caminábamos hablamos un poco. El turista me dijo que se llamaba Garton, que eran habituales los viajes al pasado, “otro tipo de turismo”, lo llamó. Yo me sentía un poco abrumada pero la cuestión que más me importaba era cómo iba a volver.
‒ ¿Puedes explicarme qué hago aquí? ‒ le pregunté.
‒ Eres mi souvenir.
Me quedé de piedra: ‒ ¿Qué?
‒ Que eres mi souvenir, mi recuerdo.
‒ A ver, verás, es que yo soy una persona, no una postal ni una figurilla.
Cuando se dio cuenta de lo furiosa que me estaba empezando a poner intentó arreglarlo.
‒ Mmm. Te explico: la gente aquí tiene la posibilidad de viajar al pasado, como te he dicho antes, el viaje en el tiempo es algo que se consiguió hace mucho tiempo y no es muy caro, la verdad. Hay unas pocas reglas sencillas que tenemos que cumplir pero nada del otro mundo y, por supuesto, debemos ir identificados para poder reconocernos en otras épocas. Aunque esto depende de cuándo y a dónde vayas. Para tu época, por ejemplo, son los calcetines con chanclas.
Mi enfado iba en aumento.
‒ ¿Pero eso qué tiene que ver con que yo esté aquí?
‒ Te he traído yo. Para que te quedes conmigo. Tenemos permiso para hacerlo en muy raras ocasiones. Me caes bien, te había visto un par de veces y pedí permiso para que te vinieras conmigo, tuve que tirar de muchos hilos (21) para que me lo concedieran, no fue fácil.
‒ ¿Quién te has creído que eres? ‒ Estallé. ‒ Yo no soy una cosa que puedas comprar y llevar a donde quieras, tengo una vida, tengo amigos y familia.
‒ Pero… Esto es más interesante, puedes hacer muchas cosas, ya no tienes que trabajar.
‒ ¿Estás mal de la chaveta (22)?
Garton me miraba como si no comprendiera mi enfado, claro, supongo que no lo comprendía. Cambió de tema:
‒ Mira, esa es tu habitación, verás que cuando lo hayas pensado un poco te va a parecer una buena idea, no vas a querer volver. Mañana he quedado con unos amigos para que te conozcan y seguro que tienen muchas preguntas que hacerte, no todos los días tenemos a alguien como tú por aquí.
Estaba hecha polvo (23) con todo lo que había pasado, parecía que no iba a poder hacerlo entrar en razón, así que me fui a la habitación que me señalaba, decidí meditarlo (24) todo con más calma y esperar una ocasión más propicia.
Tenía muchas cosas qué pensar. ¿Cómo iba a volver? ¿Se pondría violento si intentaba escaparme? Aunque no parecía de ese tipo ¿Cómo funcionaba esto de los viajes en el tiempo?

(21) Recurrir a gente de influencia.
(22) ¿Estás loco?
(23) Estaba muy cansada.
(24) Pensar con tranquilidad, considerando todas las opciones.
 

lunes, 25 de febrero de 2013

Viaje al pasado III

Capítulo III

Me quedé con la mirada fija en el suelo e intenté pensar un momento. A ver, estaba en el baño, iba a ducharme, ¿qué había hecho justo antes de encontrarme allí? La sentí en la mano, la moneda, tenía el puño cerrado alrededor de la moneda. Me la metí en el bolsillo.
La gente caminaba tranquilamente, parecía un día cualquiera en cualquier lugar del mundo pero… ¿en qué lugar? Debería preguntarle a alguien. Sí, claro: “Oiga, perdone, ¿dónde estamos?” Uff, no podía hacer eso.
Sin embargo, eso no era todo, algo era diferente. Los edificios me resultaban extraños, nunca había visto arquitectura de ese tipo; y la gente, la ropa que llevaba también era rara. No había bullicio (16), ¿no hablaba la gente? Sí, sí hablaban, pero muy bajito. ¿Y los coches? ¡No había!
A punto estuve de ponerme a gritar, me estaba agobiando (17) mucho, muchísimo.
Me puse a caminar, no iba a quedarme parada en mitad de la calle. Vi a varias personas agrupadas en una esquina, pasé por su lado y me di cuenta de que estaban mirando algo en una pantalla. Me puse al lado de un señor que llevaba un largo abrigo blanco, como una bata de médico pero de una tela un poco brillante y observé la pantalla.
“… los ciudadanos no tienen que preocuparse esta vez, las tormentas solares que se avecinan no tendrán ningún perjuicio contra la salud siempre y cuando se utilicen las medidas de seguridad establecidas en el acuerdo de Moscú de 2134…”
¿Cómo? ¿Tormentas solares? ¿2134? ¿A qué se refería? No podía creérmelo, no podía ser cierto. No podía ser el año. Miré alrededor. La ropa, todos llevaban esa tela un poco brillante pero de diferentes colores, todos colores claros. Las mujeres no llevan bolsos, no vi ningún perro, los coches, no estaban… ¿y las tiendas? Tampoco veía ninguna. No, no, no… ahora sí que iba a ponerme a gritar. ¿Cómo había llegado allí? ¿2134?
Y de pronto lo vi, al turista, el que me había dado la moneda. Me costó reconocerlo, la ropa era diferente, no había cámara de fotos tampoco. Estaba parado enfrente de un gran edificio. Me acerqué a él.
‒ Perdone ‒ le dije mientras le tocaba el brazo para llamar su atención.
Apartó la vista un momento del edificio, me miró, sonrió, pero no me contestó.
‒ Perdone, ‒ repetí‒ es usted ¿verdad? Aquí, en la cafetería, bueno, allí, quiero decir... ¿Me entiende?
Volvió a mirarme.
 ‒ Era mucho más bonito antes ¿no?
‒ ¿Cómo?
Me puse a mirar hacia el edificio que absorbía toda su atención, a través de la puerta de cristal vi una estatua. No me costó trabajo reconocerla. Era la estatua de Pedro Romero, la del parque. No había que ser tonto para llegar a la misma conclusión que yo llegué: De alguna manera, por increíble que pudiera parecer, había viajado al futuro y lo que tenía delante de mis narices era lo que quedaba del parque.
El turista interrumpió mis pensamientos.
 ‒ Antes era más bonito. Se han cargado (18) la vista.
‒ Sí, claro ‒ carraspeé (19). ‒ Esto es todo demasiado… no sé cómo decirlo… ¿artificial?
‒ Ja, ja, ja. ‒Le había hecho gracia mi comentario.
‒ Sí, tienes razón: “artificial”. O si lo prefieres, frío. Por eso suelo visitarlo a menudo. El pasado. ‒ Aclaró.
No necesitaba más confirmación.
‒ ¿Qué hago aquí? ‒  le pregunté.
Ignoró descaradamente (20) mi pregunta.‒ ¿Vienes?
Lo seguí, ¿acaso tenía algo que hacer?
Caminamos hacia el Puente Nuevo, que ahora era una pasarela automática. El turista se paró al comienzo de la pasarela.
‒ Este es el único sitio desde el que se puede ver el paisaje ahora. Si es que se le puede llamar así.
Tenía razón. Donde antes se contemplaban las montañas solo había una extensión de construcciones uniformes. Una verdadera pena. Me deprimió un poco.
(16) Jaleo, ruido.
(17) Preocupando
(18) Han estropeado
(19) Toser para aclarar la garganta.
(20) Sin vergüenza

lunes, 18 de febrero de 2013

Viaje al pasado II

Capítulo II

Todo esto que voy a contar ahora empezó el 12 de marzo del año 2012, con una acción tan sencilla como dar una propina, la que me dio un guiri (10) que se tomó un café en la cafetería. Los españoles no son mucho de dar propinas, pero los extranjeros es otra cosa, así que siempre estamos deseando atender una mesa de turistas. El hombre este, de mediana edad, con las típicas chanclas con calcetines y la cámara de fotos colgada al cuello me dio varias monedas por el servicio. Esto no es algo raro, lo raro fue una de las monedas.
No la vi hasta que ya había pasado todo, pero me estoy adelantando. Sobre las ocho de la tarde llegué a mi piso. No había nadie, no era algo fuera de lo común. La gente a esas horas suele estar en la calle, o tomando café o haciendo mandados (11) o simplemente dando una vuelta.
Solté mi bolso en la cama, fui a la cocina a encender el termo y me preparé para la ducha. Mientras el agua caía y empezaba a calentarse cogí ropa limpia del armario y una toalla. Cuando entré al cuarto de baño el espejo había empezado a empañarse (12). Escribí mi nombre, como siempre hacía. Me gustaba verlo escrito porque mi nombre era un palíndromo (13).
Iba a empezar  a desvestirme cuando me di cuenta de que no me había vaciado los bolsillos, tenía algunas propinas que se me habían olvidado poner en el bote (14) y las llaves de casa. Mis compis (15) me iban a matar. Lo primero que tenía que hacer mañana cuando llegara era ponerlas en el bote, que no se me olvidara. Al sacarlas del bolsillo me di cuenta de que una de ellas era un poco diferente. La miré con atención. ¿Qué pasó en ese momento? No lo sé. Sentí algo, un soplo, una brisa, por un momento pensé que la puerta se había abierto sola. Cuando levanté la vista para comprobarlo me encontré en la calle. Sí, en la calle, ya no estaba en el baño, ya no escuchaba la ducha, ya no me rodeaba el vapor del agua caliente. ¡Estaba en la calle! Lo malo no era solo que no supiera cómo había llegado allí, además ni siquiera reconocía el lugar.


(10) Extranjero.
(11)  Recado.
(12)  Acción de cubrirse un cristal con el vapor del agua.
(13)  Palabra o frase que se lee igual de derecha a izquierda y de izquierda a derecha.
(14)  Tarro en un bar o cafetería donde se echan las propinas.
(15)  Compañeros.

lunes, 21 de enero de 2013

Presentaciones en clase de ELE III. Repaso


En estas presentaciones, si son de vocabulario, siempre meto alguna palabra nueva, para los que van más avanzados.
En la siguiente presentación se trabaja tanto el vocabulario de transportes como la comparación:



Desarrollo de la presentación: Primero se presentan los transportes, los estudiantes ya conocen este vocabulario. Después se pone una lista de los adjetivos que vamos a utilizar para comparar dos medios de transporte. La forma de la comparación ya se ha visto previamente en la clase anterior. Así que ahora sólo tienen que ponerla en práctica.
En esta presentación, por tanto, se repasan dos temas: el léxico de los medios de transporte y la comparación.

martes, 8 de enero de 2013

Viaje al pasado I

Entre entradas todavía sin publicar de la serie de Presentaciones, voy a empezar a publicar en el blog un cuento que escribí como lectura graduada para B2. En esta lectura intenté unir dos de las cosas que más me gustan: la enseñanza del español y la ciencia ficción. Son siete capítulos, iré publicándolos periódicamente.
Espero que os guste y cualquier comentario y crítica será bien recibida, todo sea por el beneficio de perfeccionar el material.
¡Ah!, por supuesto que podéis usarlo en clase libremente y pasárselo a vuestros alumnos.

VIAJE AL PASADO

Capítulo I

“Por suerte mañana tengo el día libre”. Eso pensaba sin anticipar todo lo que iba a suceder en los días siguientes. Si tan solo lo hubiera sabido… típica frase de novela de intriga que yo no pensé pero que ahora que escribo esto me apetece utilizar.
Este texto comienza como un ejercicio, un ejercicio que me ha recomendado mi psicólogo que haga. Él, como el resto de la gente, no se cree la historia que le cuento. A medida que pasa el tiempo empiezo a pensar que quizás lo mejor sería dejar de insistir con lo que me pasó.
Creo que lo principal es presentarme, poneros a vosotros, futuros lectores de mi historia, en antecedentes para que podáis identificaros conmigo, para que me entendáis un poco mejor, para que comprendáis un poco toda esta locura.
A ver… no voy a utilizar mi nombre real por si las moscas (1) este manuscrito (2) se pierde, aunque el resto de los datos serán fieles a la realidad.
Me llamo Ana, tengo 29 años y vivo en Ronda. Empezaré por hablaros un poco de mi ciudad. Ronda está en la provincia de Málaga, es una ciudad bastante conocida aunque no sea muy grande (tiene alrededor de 40.000 habitantes). Lo más característico de Ronda, y creo que todo el mundo está de acuerdo en esto, es el Tajo (3). No, no es el río (4), ni siquiera es un río. ¿Cómo lo explico? ¿Habéis visto los acantilados en el mar? Pues el Tajo es eso, es un acantilado sobre el que está construida la ciudad pero no hay mar al fondo, sino tierra.
La ciudad está construida sobre el Tajo, eso hace que tenga unas vistas impresionantes ya que la altura es de unos 100 metros. La parte más antigua de la ciudad está comunicada con la parte más nueva por tres puentes: el más alto se llama el Puente Nuevo, el siguiente en altura es árabe y el más pequeño es romano. En Ronda vivieron esas dos culturas. Es otra de las cosas que hace esta ciudad especial, los monumentos árabes y romanos que todavía se conservan.
Mi trabajo es de camarera, por las características de la ciudad donde vivo, la mayoría del trabajo está en el sector servicios. El turismo es uno de los puntos fuertes de Ronda. Yo, en realidad, estudié filosofía en la Universidad de Málaga; pero eso no me llevó a ninguna parte. No es una titulación con futuro que digamos. Así que cuando terminé mis estudios y volví aquí, empecé a trabajar en lo que me fue saliendo y así llevo ya unos cinco años trabajando en una cafetería en la calle de la Bola. No es que me disguste mi trabajo, mis compañeros son gente apañada (5) y el ambiente laboral no está mal pero…  en fin, creo que ya me entendéis ¿no?
Por suerte, para vivir aquí, no se necesita mucho dinero, aunque todo subió cuando llegó el euro no es como vivir en una gran ciudad, por ejemplo, los alquileres son más baratos y salir de copas con los colegas también. Yo comparto piso con dos chicas, una de ellas es estudiante de enfermería y la otra trabaja como fisioterapeuta. Las tres somos chicas responsables. Mis amigos no entienden muy bien por qué me fui de casa de mis padres. ¿Y por qué no lo entienden? Os lo explico: No es lógico alquilar un piso en tu mismo pueblo, si tus padres viven allí. Ellos, por ejemplo todavía viven en casa de sus padres, eso es lo más normal por aquí, por lo menos hasta que te casas o empiezas a convivir con tu pareja. Pero a mí me gusta mi independencia y no quiero vivir como una eterna adolescente, entrando a hurtadillas (6) por la noche para no despertar a los papis.
En mi trabajo tengo suerte, libro dos días por semana, la cafetería donde trabajo es una de las pocas que da dos días libres, en mi profesión la explotación está a la orden del día. Además tengo un contrato legal, con todas las horas, nada de dinero bajo cuerda (7) ni media jornada echando la jornada completa. En cierta forma soy una afortunada. Los días que libro voy a comer a casa de mis padres y si es domingo mi madre hace paella con pollo, que sabe que me gusta mucho. Después pasamos la mitad de la tarde sentadas en la mesa camilla (8), calentitas en el frío invierno de Ronda, yo soportando el zapping de mi padre y ella dando cabezadas (9).

(1) Por si acaso.
(2) Obra escrita a mano.
(3) Un tajo: un corte.
(4) El río Tajo es el río más largo de la Península Ibérica.
(5) Agradable, buena gente.
(6) A escondidas.
(7) Dinero negro.
(8) Mesa cubierta con una tela y con un brasero debajo para dar calor.
(9) Movimiento de la cabeza cuando alguien se está quedando dormido.